Aprende a obtener préstamos con ASNEF

Hay muchos momentos en nuestra vida en los que necesitamos un extra de dinero: una reforma en casa, una avería del coche, un imprevisto o incluso algún proyecto que queramos cumplir. Lo habitual en estos casos es recurrir a los préstamos personales, que son la forma más fácil de obtener ese dinero que necesitamos. Sin embargo, cuando los usuarios piden estos préstamos deben cumplir con los requisitos que los bancos, las financieras y las demás empresas de créditos exigen a sus clientes. Algo que no siempre es sencillo.

En este contexto, uno de los principales problemas que afrontan algunos usuarios es estar inscrito en registros de morosos tales como el ASNEF. Quienes se encuentran en este fichero tendrán que enfrentarse a una dificultad más, ya que conseguir créditos con ASNEF es más complicado de lo que sería para una persona que no esté en ellos. El hecho de que un usuario se encuentre en esta línea es señal de que su perfil crediticio no es bueno, al menos en teoría. No obstante, todo esto es relativo, dado que pese a lo teóricamente complicado que es conseguir préstamos rápidos con ASNEF hay opciones tanto para lograr este tipo de préstamos como para salir de ASNEF. De todo ello hablaremos a lo largo de nuestra guía.

Qué es el ASNEF

Lo primero que debemos saber es de qué estamos hablando cuando nos referimos al ASNEF. Frente a lo que muchos consumidores piensan, el ASNEF es algo que va más allá de un fichero que se dedica a hacerle la vida imposible a los ciudadanos, en términos financieros. Las siglas ASNEF corresponden a la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito. Este organismo aglutina a todo tipo de entidades financieras y no financieras (empresas de telefonía, aseguradoras, comercio, etc) y sirve para mantener un perfil de pagos y morosidad de los usuarios, entre otras funciones. También sirve de enlace entre los consumidores y estas empresas a fin de solventar las posibles incidencias que puedan surgir relacionadas con el pago de los servicios que las compañías inscritas prestan.

Por tanto, las actividades del ASNEF van mucho más allá del mero registro que hemos comentado. No obstante, sí es cierto que este es el aspecto que más repercusión y reconocimiento tiene en la sociedad, debido principalmente a la gran cantidad de problemas que causa al usuario figurar en este registro. También es conocido porque no siempre todas las personas que se encuentran inscritas en él deberían estarlo, lo que supone un problema para ellas a la hora de acceder a préstamos inmediatos, pero también a hacer cosas tan sencillas como contratar el seguro del coche o un servicio de telefonía para su domicilio.

Cómo se entra en ASNEF

Para entrar en ASNEF es necesario tener una deuda con una de las empresas inscritas en este registro y que la misma cumpla con una serie de requisitos, conforme al reglamento propio del fichero. Estos requisitos serían los siguientes:

Debe ser una deuda cierta y legítima: Es decir, la deuda debe proceder de un servicio o compra realizada por la persona a la que se va a inscribir en el registro y que se ha cumplido de forma efectiva. Por ejemplo, la contratación de un préstamo que ha sido pagado al usuario y que este no ha devuelto en forma y plazo. Pero no sería procedente la inscripción si la misma se realiza en relación a un contrato de telefonía no solicitado por el usuario y que este no ha pagado o de cualquier otro tipo de producto y servicio que se haya colocado al usuario mediante una contratación fraudulenta o no solicitada.

Que este vencida y sea exigible: Todo recibo, préstamo, deuda o similar tiene un plazo de pago establecido. Muchos préstamos se cobran en los días uno al cinco de cada mes, mientras que los seguros se pagan a lo largo del mes en que se renuevan anualmente, semestral o trimestralmente. Por lo tanto, para que la deuda sea exigible es necesario que haya pasado el plazo de pago y también las posibles prórrogas correspondientes al mismo. Como ejemplo, las facturas de la luz tienen un plazo adicional de pago de varios meses, según el perfil del cliente. Así que hasta que este plazo y sus prórrogas no hayan vencido no se puede proceder a dicha reclamación e inscripción en ASNEF.

Que haya un impago: Es obvio que si el recibo esta pagado no procede inscripción alguna en el registro. No obstante, no son pocas las empresas que meten a clientes en ASNEF pese a haber pagado sus recibos en forma y plazo. Así que guardar los recibos de los pagos u otras pruebas análogas, tales como cargos bancarios, siempre es una buena idea.

Que el pago haya sido exigido al menos una vez: Para que la deuda sea apta para su inscripción en ASNEF es necesario que la entidad emisora de la misma haya reclamado el pago al menos una vez. Aquí la jurisprudencia no es clara al respecto, dado que algunas veces se considera que el mero hecho de enviar el recibo al banco para que el cliente lo pague ya es una exigencia, mientras que otras fuentes indican que debe exigirse de forma independiente y mediante algún tipo de escrito. De todos modos, si la deuda no se ha exigido al pago la inscripción en ASNEF no debería ser posible.

Que la deuda se haya generado en los últimos seis años: Para que una deuda sea aceptada en ASNEF es necesario que la misma se haya generado en un plazo de al menos seis años. Este periodo de tiempo es el que establece el fichero, aún cuando muchas deudas prescriben a los cinco años, siempre que la empresa no haya realizado gestión de cobro sobre ella. En los casos de deudas más antiguas conviene revisar esa prescripción, porque también es frecuente que las empresas incluyan clientes con deudas caducadas o prescritas.

Que aspectos no afectan para entrar en ASNEF

Existen ciertas creencias relativas a este fichero, por las que los usuarios piensan que ciertos aspectos de la deuda no les van a llevar a su inclusión. Esta suerte de falsos mitos pueden ser un problema a la hora de pedir uno de estos préstamos, dado que nos encontramos inscritos en el registro y tenemos que acabar recurriendo a un crédito rápido con ASNEF, que no es lo recomendable si podemos evitarlo. Estos serían esos elementos de la deuda que, erróneamente, pensamos que no afectan a nuestra inclusión en ASNEF.

El importe de la deuda: Son muchos los usuarios que piensan que el importe es un factor determinante para entrar en ASNEF y que si la deuda es pequeña la empresa no se va a tomar la molestia de incluirnos. Nada más lejos de la realidad. En la actualidad, cualquier deuda de cualquier importe es susceptible de acabar en este registro. De hecho, el proceso de incluir a un cliente en ASNEF es tan fácil para las empresas que apenas les lleva unos segundos hacerlo.

El sector o la empresa: Otra creencia es que existen ciertas empresas que no inscriben a sus clientes en ASNEF. En la actualidad, la gran cantidad de miembros de esta asociación se distribuye entre todo tipo de sectores, por lo que lo extraño es que cualquier entidad de pequeño o mediano tamaño no forme parte de ella. En consecuencia, prácticamente todas las empresas de cierto calibre tienen la capacidad para incluirnos en este fichero. Da igual que sean financieras, bancos, eléctricas, empresas de telefonía, aseguradoras, editoriales o incluso empresas de vigilancia o seguridad. Todas estas y muchas más pueden inscribirte en el fichero, siempre que formen parte de la organización que hemos mencionado.

Nuestra relación con la empresa: Algunos usuarios piensan que su empresa de telefonía de toda la vida no le va a meter en ASNEF por no pagar el último recibo tras darse de baja. Otros creen que dado que ya no son clientes de cierta empresa no pasa nada por dejar algún importe sin pagar. Pues bien, da igual que ya no seamos clientes de una empresa o el tiempo que hayamos estado trabajando con ellos, dado que en todos estos casos es factible acabar en el ASNEF por un impago. En todos ellos, la empresa esta facultada para meternos en este registro y, generalmente, no le van a doler prendas a la hora de hacerlo.

Cuáles son las consecuencias de estar en ASNEF

Después de todo lo que hemos comentado es obvio que estar en ASNEF va a tener una serie de consecuencias para nuestro perfil crediticio y, por tanto, en nuestra capacidad para solicitar financiación. El problema principal es que no son muchas las entidades financieras y los bancos que dan préstamos con ASNEF, especialmente en el sector tradicional. Para estas entidades más clásicas es muy difícil dar créditos sin mirar ASNEF y otros datos de solvencia previamente, por lo que estar en uno de estos ficheros prácticamente nos descalifica para solicitar dinero de estas entidades.

Otro inconveniente es que ese dinero que nos van a prestar, si finalmente lo conseguimos, seguramente nos resulte más caro de lo que lo pagaríamos en condiciones normales. Basta con echar un vistazo a las condiciones de las financieras que dan préstamos con ASNEF para comprobarlo. El motivo es simple. El hecho de figurar en ASNEF implica que nuestro perfil de riesgo es más peligroso que el de una persona que no esté en esta situación y, en consecuencia, las probabilidades de que ese préstamo no se pague en tiempo y forma también son mayores. En consecuencia, es muy probable que el tipo de interés que la entidad nos ofrezca sea más elevado que el de una persona sin ASNEF.

Relacionado con lo anterior tenemos el resto de requisitos propios del préstamo. En los préstamos ASNEF es habitual que se pidan garantías adicionales, que van más allá de la mera garantía personal. El motivo es el mismo que hemos comentado anteriormente, ya que la entidad necesita de un extra de seguridad para darnos ese dinero. La consecuencia es que el préstamo con ASNEF requiere de más trámites, más papeleos y mayor exigencia de garantías que un préstamos convencional.

Cómo salir del ASNEF

Hasta ahora hemos conocido en profundidad al ASNEF, nuestro enemigo a la hora solicitar este tipo de préstamos. Ahora es el momento de hacerle frente. Y es que no son pocos los casos en los que la inclusión de un cliente en el registro de ASNEF no se realiza conforme a los criterios exigibles que hemos comentado antes. También es habitual salir de estos ficheros mediante otros sistemas y, si nuestra economía nos lo permite, siempre nos quedará la opción de pagar la deuda y escapar así de este fichero.

Cómo saber si estoy en ASNEF

Lo primero que debemos saber antes de poner en marcha el procedimiento es verificar que estamos realmente inscritos en ASNEF. Esto es importante dado que muchos ciudadanos se dan cuenta de esta circunstancia cuando van a pedir algún tipo de financiación y se encuentran con este impedimento. Unos casos en los que las empresas tampoco suelen dar muchos datos al respecto, así que la persona se ve frente a un muro que le va a poner la vida bastante difícil.

En general, los datos que genera el fichero son tan breves que lo cierto es que tampoco hay mucho más que contar. La consulta típica que la entidad realiza al fichero solo devuelve datos relativos al DNI del cliente, el importe de la deuda, el sector que la genera (telefonía, banca, servicios,etc) y la fecha de alta en el fichero. No se específica la empresa concreta que ha realizado el alta y tampoco hay más información. Así que en estos casos debe ser el cliente el que obtenga la misma directamente del registro ASNEF.

Este derecho está recogido en la actual ley de protección de datos bajo los llamados derechos ARCO. Estos derechos implican la capacidad que todo ciudadano tiene al Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición de los datos personales que se hayan inscrito en un fichero concreto. Mediante el derecho de acceso se obtendrán los datos del usuario que figuren en el registro, si se da el caso. Para ejercer este derecho se recomienda consultar la página de este registro, donde se incluyen las vías para proceder. No obstante, para hacer consultas al ASNEF tienes las siguientes opciones:

  • Enviar un correo electrónico a sac@equifax.es con tus datos personales.
  • Enviar un escrito por correo ordinario al apartado de correos 10.546 – 28080 de Madrid. Este escrito conviene que se envié por correo certificado y con acuse de recibo.

En la propia web de ASNEF existen diferentes modelos con los que agilizar los trámites. También cuentan con un número de teléfono, 917 814 400, aunque este solo ofrece información general y no sobre casos concretos. Si finalmente realizas la consulta obtendrás todos los datos relativos a tu persona, tales como las deudas pendientes, las empresas exactas que han realizado el alta, importes, fechas y todo lo que necesita para reclamar o informarte.

La otra opción para ver de dónde procede la deuda es hacer memoria y gestionar con aquellas empresas que pienses que te pueden haber incluido. Por ejemplo, si te has dado de baja de tu empresa de telefonía es posible que esta te haya generado un recibo que no conoces y que, al no pagarlo, haya supuesto la inclusión en el registro. En estos casos, tratar directamente con las empresas es la forma más rápida de solucionar el problema.

Cómo solicitar la cancelación de datos en ASNEF

Una de las formas teóricamente más sencillas de salir de ASNEF es aquella que se puede ejecutar a instancias de una inclusión indebida en el fichero. Dicho de otro modo, si la empresa que te ha incluido en dicho fichero no ha cumplido con todos los requisitos legales que hemos comentado antes es posible salir del fichero mediante la correspondiente rectificación de los datos incluidos.

Este es uno de los casos más frecuentes por los que se puede salir del ASNEF legalmente, dado que en los últimos años son muchas las empresas que se dedican a incluir en los registros a usuarios que realmente no son deudores. Entre ellos se encuentran quienes no han contratado servicios con la empresa correspondiente, quienes se han dado de baja correctamente, pero la empresa les sigue pasando recibos, aquellos que han pagado sus deudas pero no se han retirado los datos del registro o incluso personas a las que no se les notifica la deuda en la forma establecida y directamente se les da de alta en el fichero. En casi todos estos casos el usuario se entera de que se encuentra en el registro al pedir financiación, con las consecuencias y molestias correspondientes.

Si tu deuda se encuentra en cualquiera de estos casos puedes ejercer el derecho de Rectificación de los datos del registro, usando para ello los canales de comunicación que hemos indicado en el apartado anterior. Dependiendo del caso será necesario aportar la documentación correspondiente, como la baja que hayas solicitado de los servicios de la empresa, las facturas pagadas que puedan formar parte de la reclamación. En los casos de contrataciones fraudulentas o de empresas que no hayan notificado debidamente la existencia de la deuda, la carga de la prueba recae sobre estas, así que deberán ser ellas quienes demuestren haber cumplido con esos requisitos legales.

En todos estos casos, el plazo para la rectificación y la respuesta del fichero es de un mes aproximadamente, lo que penaliza la eficiencia en la resolución de conflictos. Así que en caso de que necesites el dinero con urgencia quizá te interese conocer algunos préstamos con ASNEF rápidos, en los que se resuelve al menos el problema. Otro aspecto interesante es que una inclusión ilegal en ASNEF puede considerarse como un delito al honor, por lo que podrías denunciar a la entidad que te haya incluido en el mismo. Un proceso en el que también podrías reclamar los daños y perjuicios causados por esa situación, tales como pérdidas por no disponer del dinero en su momento o bien los sobrecostes que pueda causarte tener que recurrir los préstamos personales con ASNEF frente a los gastos e intereses de un préstamo convencional.

Pago de la deuda

La otra forma rápida de salir del ASNEF es pagar la deuda pendiente. Es la opción más recomendable si la deuda por la que figuras es pequeña y tienes recursos para afrontar el pago, dado que en menos de 10 días tendrás el problema resuelto, al menos en teoría. Y es que las empresas tienen la obligación de comunicar al registro que el deudor ha satisfecho el importe en ese plazo, que es el que tiene ASNEF para eliminarte del fichero. Sin embargo, dado que a las empresas esto no les importa demasiado, es habitual que hagan caso omiso de esa obligación.

Por eso, lo más recomendable es que una vez que realices el pago envíes tú mismo copia del documento de pago a ASNEF para que sean ellos quienes se encarguen directamente de realizar la gestión y eliminarte del fichero, en este caso, el plazo que tienen para hacerlo es de 30 días.

Por cierto, si la deuda procede de algún tipo de litigio que tengas con la empresa que te ha incluido en el registro debes saber que su pago no implica el cierre del mismo. Dicho de otro modo, si estás reclamando un importe indebido de una empresa de telefonía, por ejemplo, pagar salir del ASNEF no impide que sigas gestionando dicha reclamación. El único cambio es que ahora deberás exigir a esa empresa que te devuelva el dinero pagado.

Caducidad del expediente

La última opción que tienes para librarte de tu registro en ASNEF es esperar a la caducidad de los datos. Cuando hablábamos de los requisitos que deben tener las deudas es que esta deben ser no más antiguas de los seis años anteriores a la fecha actual. Pues bien, este es el mismo plazo que tienen las deudas de ASNEF para caducar. Pasados seis años esa deuda desaparece y el perfil crediticio del cliente queda limpio. Es cierto que no es la opción más rápida cuando tienes urgencia en acceder a financiación pero dado que hay créditos y préstamos online con ASNEF a los que no resulta complicado acceder igual puedes esperar.

Cómo conseguir préstamos con ASNEF

Ya conocemos a nuestro enemigo y la forma de luchar contra él. Sin embargo, es posible que los plazos para salir del ASNEF sean más largos de lo que tus circunstancias pueden soportar. O bien que tu deuda sea real y, por circunstancias, no te sea posible saldarla para obtener un préstamo tradicional. Sea cual sea la causa no debes preocuparte, dado que aún quedan opciones para ti. Entre ellas tenemos los préstamos online con ASNEF, pensados especialmente para este tipo de circunstancias. También hay ciertos bancos que conceden préstamos con ASNEF, basando su confianza en otros aspectos.

Dónde pedir préstamos con ASNEF

Aunque es cierto que figurar en ASNEF es un problema para pedir un préstamo, a priori no deberíamos descartar ninguna de las opciones que tenemos a nuestro alcance. Y es que lo más que puede pasar es que nos digan que no, así que al menos lo habremos intentado. Al respecto, es importante saber que no hay un listado cerrado de bancos y financieras que dan préstamos con ASNEF, especialmente dentro del sector más tradicional, dado que cada caso es un mundo. Pensemos que no es lo mismo una persona que tenga una deuda pequeña y procedente de un sector problemático, como la telefonía, a que el solicitante sea una persona con una deuda de varios ceros y procedente de un préstamo bancario, por ejemplo. Lo que sí debes saber es que no hay bancos que no miran el ASNEF a la hora de conceder dinero, por lo que tratar de obviar este paso solo te traerá problemas.

Esto nos lleva a una de las opciones más interesantes para el usuario y uno de los perfiles que más fácil lo tienen para conseguir el dinero. Hablamos que quienes piden préstamos con ASNEF y nómina. El hecho de contar con un ingreso más o menos constante cada mes, en cuanto que la persona mantenga el trabajo es un aliciente para que incluso el banco más reticente nos pueda conceder un crédito con ASNEF es unas condiciones interesantes.

Ya que hablamos de estas entidades, si te preguntas qué bancos dan préstamos con ASNEF tienes una posible respuesta en tu propia entidad. La causa es fácil. Pensemos que este banco es quien te conoce, con quien habrás trabajado durante cierto tiempo y con el que tendrás una buena vinculación. Esto lo hace más fácil a la hora de pedir préstamos con ASNEF, siempre y cuando la deuda no la tengas con ellos, claro.

Otra opción a la que recurrir a la hora de pedir créditos rápidos sin importar ASNEF es echar un vistazo a las nuevas financieras que operan online. Muchas de ellas sí aceptan los perfiles de usuario que rechazan la banca y las financieras tradicionales, como los que tienen este tipo de deudas. De nuevo, es importante ser conscientes de nuestra situación y del importe de la deuda que tengamos pendiente, pues este será el elemento clave para tener éxito en nuestra solicitud.

Finalmente, si no necesitamos mucho dinero o nuestra situación es muy complicada siempre tendremos a nuestro alcance los microcréditos con ASNEF. En este caso hablamos de productos en los que los criterios de exigencia son bastante reducidos pero también lo son los importes que nos ofrecen, que generalmente no pasan de los 300 o 600 euros. Afortunadamente, la amplia oferta de micro préstamos con ASNEF que podemos encontrar en la red hace un poco más fácil encontrar el producto que más pueda adecuarse a esas necesidades concretas.

Qué necesito para pedir préstamos con ASNEF a plazos

Debido a las particulares circunstancias del usuario que se encuentra en ASNEF es obvio que los requisitos van a cambiar un poco respecto de los que tendría que cumplir un usuario convencional para solicitar esta financiación.

Lo primero que se requiere es que, ASNEF aparte, el perfil del usuario sea lo más positivo posible de cara a solicitar el dinero. Como hemos comentado antes, detalles como tener un trabajo fijo y una nómina nos ayudarán a obtener ese dinero con mayor comodidad que aquellos que solicitan un préstamo sin tener ese ingreso fijo. Lo mismo pasa con quienes reciban alguna pensión o similar, que también lo tendrán un poco más fácil para conseguir el dinero.

Algo parecido ocurre con las posibles garantías que podamos aportar al préstamo. En general, en los préstamos personales no suelen pedirse muchas garantías, a menos que los importes sean elevados. En el caso de los préstamos con ASNEF online o tradicionales sí es posible que se requieran de ciertos elementos que refuercen la posición del cliente ante posibles impagos. En este caso hablamos de propiedades, de rentas de cualquier tipo, de ahorros o bien de un aval personal de un tercero, que se haga responsable de la deuda en caso de que las cosas vayan mal. Igualmente, si el préstamo es para un cierto fin que así lo permita, como la compra de un coche, también es posible que la empresa solicite colocar el vehículo como aval del propio pago del préstamo.

Todos estos aspectos son los que tenemos que afrontar a la hora de enfrentarnos a las empresas que conceden préstamos con ASNEF de carácter convencional, pero los requisitos se reducen bastante a medida que el importe de crédito se reduce. Así que si lo que buscas son microcréditos con ASNEF u otros préstamos de importe más reducido es probable que la cantidad de requisitos se reduzca. En este caso suele bastar con la documentación general que pedirán para cualquier crédito de cuantía reducida y poco más.

En cuanto a la cuestión documental, para pedir un préstamos con ASNEF es necesario aportar copia de nuestro DNI, pasaporte o tarjeta de residencia, una copia del número de la cuenta bancaria en la que queramos operar y el resto de documentación que la financiera pueda pedirnos tales como nóminas, declaraciones de IRPF, etc. También será necesario cumplimentar los formularios correspondientes o bien realizar las gestiones que se nos indiquen en la página web de la entidad, en el caso de los préstamos online con ASNEF.

Qué inconvenientes tiene pedir un crédito con ASNEF

Tal como venimos comentado, el primer problema que tienen las personas que se encuentran en ASNEF a la hora de pedir financiación es que no todas las entidades se las van a conceder. Dado que el perfil de esa persona tiene un nivel de riesgo más elevado es posible que muchas entidades directamente se nieguen a conceder el préstamo o incluso ni siquiera a entrar a valorar la petición. Así que está claro que tendremos que recurrir a empresas especializadas en este tipo de perfiles.

El segundo inconveniente es que la cantidad de trámites se va a incrementar de forma considerable. La necesidad de justificar nuestra capacidad económica requiere de aportar nóminas, si trabajamos, declaración de hacienda y otros documentos para los autónomos, extractos de cuenta bancaria y saldos medios, etc. también es necesario gestionar los posibles avales o las garantías económicas correspondientes al préstamo solicitado, lo que también supone más molestias.

Finalmente, el aspecto que más debemos tener en cuenta es el precio del préstamo. Siempre que recibimos dinero se nos carga un tipo de interés, que es el pago que la empresa que nos presta el dinero recibe a cambio de dejarnos ese dinero. En el caso de los préstamos con ASNEF rápidos o convencionales este importe casi siempre va a ser algo más elevado del que obtendríamos en circunstancias normales. La causa es que prestar dinero a una persona en esa situación implica un mayor riesgo, que se debe cubrir con un mayor coste de intereses. Afortunadamente, hoy día es fácil comparar créditos online con ASNEF y ver así de las diferentes opciones que tenemos disponibles cuál es la que más nos interesa.

Cuánto dinero puedo pedir

Cuando una persona tiene que pedir un préstamo con ASNEF debe saber que las cantidades a las que va a poder acceder seguramente no sean tan elevadas como las de un cliente convencional. Al igual que ocurre con los intereses, la existencia de registros en ASNEF fuerzan a la entidad a limitar las cantidades que pueden prestar, por cuestiones de estabilidad financiera.

No obstante, esto afecta a las cantidades más elevadas, por lo que obtener mini créditos con ASNEF va a seguir siendo relativamente sencillo. De hecho, pedir cantidades que no superen los 1.000 euros generalmente no va a ser difícil, sobre todo si el resto del perfil crediticio del solicitante es bueno y cuenta con nómina u otros ingresos frecuentes. A partir de esta cantidad y hasta los 2.000 euros o 3.000 la cosa se complica un poco más, aunque no en exceso. Es posible que nos pidan más datos de nuestro perfil personal y algún tipo de garantía adicional, sobre todo cuánto más cerca estemos de la parte superior de ese rango.

En cuanto a aquellos préstamos que superen esos 3.000 euros sí va a ser imprescindible demostrar unos ingresos suficientes y constantes, así como aportar posibles avales o garantías. Estas pueden ser el propio bien a financiar, como ocurre en el caso de los vehículos, alguna propiedad o bien algún avalista, que se encargue de hacer frente a los pagos del préstamo en caso de que la persona a la que se le concede no pueda pagarlo. Respecto de la cantidad máxima a solicitar esta varía en función de cada entidad, así que no existen niveles específicos de referencia.

Cómo funciona un crédito con ASNEF

Una vez que ya tenemos nuestro crédito concedido el resto de la operativa es idéntica a la de un préstamo personal convencional. Pasados unos días recibiremos el dinero en la cuenta corriente que hemos solicitado y en la fecha que se nos indique, generalmente a principio de mes, empezarán a cobrarse las cuotas correspondientes. Estas cuotas son de un importe fijo, aunque es posible que la primera tenga un importe más elevado por cargarse en ella posibles gastos o comisiones relacionadas.

A partir de aquí se seguirán cargando los recibos mensuales correspondientes, que iremos pagando mediante cargo en cuenta. Durante este periodo es posible realizar amortizaciones parciales del préstamo, en caso de que tengamos dinero para ello, lo que nos permite reducir bien la letra que pagamos cada mes o bien el plazo del préstamo. En ambos casos es una opción recomendable, especialmente durante la primera mitad del plazo al que hayamos solicitado ese dinero, dado que nos vamos a ahorrar una buena suma en concepto de intereses. Finalizado el préstamo y abonado por completo el mismo, este se extingue, sin necesidad de nuevas gestiones por parte del usuario.

El problema del tiempo

No queríamos cerrar esta pequeña guía hablando del problema que el tiempo supone a la hora de pedir uno de estos préstamos con ASNEF. En general, sabemos que la concesión de un préstamo personal es un proceso que lleva su tiempo, aunque es cierto que muchas entidades ofrecen préstamos rápidos y que casi se pueden recibir sobre la marcha. Sin embargo, cuando se trata de buscar un préstamo rápido con ASNEF debemos saber que esos plazos se van a alargar.

El motivo principal es que la tramitación de estos préstamos requiere de una mayor gestión documental y un estudio más detallado del perfil del cliente, lo que siempre supone tiempo. Si además hay que solicitar garantías o avales esto suma nuevas demoras al proceso, así que la paciencia es importante.

No obstante, si no puedes esperar, siempre puedes recurrir a alguno de los créditos urgentes con ASNEF que encontramos principalmente en internet. En estos casos la respuesta es rápida y las preguntas pocas. Lo que sí debes verificar antes de su contratación es el tipo de interés que te cobran por ese dinero, dado que estos productos suelen ser bastante caros.

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